jueves 19 de noviembre de 2009

De elefante a enchapado

[Foto ñoña ad-hoc]

Son las 23:22 del 19 de noviembre de 2009, desperté hace no más de veinte minutos de una siesta de unas cinco horas y me preparo para vivir, después de este fin de semana que viene, la última semana de clases y pruebas de la Licenciatura en Lengua y Literatura Inglesas en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile. ¿Qué si estoy contenta? Sí, puede ser… está terminando el cuarto año de la carrera y hasta el momento estoy llegando invicta y con un promedio bastante decente a mi grado de licenciada. Pero para ser franca, más que contenta estoy nerviosa.

¿Nerviosa por qué? Porque la otra semana tengo que hacer mil cosas, porque después de eso vienen las dos semanas de exámenes, porque la mayoría de los exámenes son obligatorios y porque mientras estudio para esos exámenes tendré que estar terminando la tesis con mi grupo. Y no sé si podré salir completamente airosa de todo eso.

¿Sabes qué, Universidad? Te voy a extrañar… a ti, a tus pastos y a tu eterna falta de confort y jabón en los baños, a tu ascensor en mal estado, a tu microclima raro, a la libertad que me entregaste, al conocimiento que me diste, a la gente que me permitiste conocer, a las lágrimas que me hiciste llorar, a las veces que me viste cometer errores y arrepentirme, a todos los momentos que viví en ti, a la posibilidad de dormirme en cualquier lado (en el pasto, en los sillones, en la sala, en la biblioteca y un largo etcétera), después de no haber dormido casi nada la noche anterior por tu misma culpa. Te voy a extrañar porque me recibiste, porque me hiciste quién soy. Te voy a extrañar porque en ti viví la que ha sido la etapa más importante de mi vida (so far) y porque no pasó un día que tus muros no escucharan mis risas. Extrañaré tú comida no siempre hecha con cariño, el kiosko de ciencias y su inimaginable variedad de cosas para comer, extrañaré especialmente su leche con frutilla preparada en el momento. Extrañaré la entrada de Las Encinas y la libertad y anonimato que a todo el mundo le entregaba, porque todo buen alumno de Juan Gómez Millas sabe que cuando están pidiendo la TUCH en todas las entradas del campus, no la estarán pidiendo en la entrada de Las Encinas y te dejarán entrar con quién tú quieras. En realidad, Universidad, creo que lo único que no extrañaré serán tus computadores lentos...

Si todo sale bien, en enero deberé presentar la tesis con mi grupo y poco después de eso, deberíamos estar cantando: “Egresado, maestro, estudiante…” en algún lugar elegido por no-sé-bien-quién para nuestra licenciatura… y en esa ocasión deberé cantar el himno con su letra verdadera… se acabó el “Enchapado, marisco, elefante”, porque cuando esté cantando… estaré dejando de ser una estudiante y convirtiéndome en una egresada.

lunes 26 de octubre de 2009

Culpa a las hormonas

“Culpa a las hormonas cuando te sientas mal y elogia a tus neuronas cuando te sientas bien.” Eso debió decírmelo mi madre, o mi abuela, o alguna mujer mayor en mi familia.

Ya no importa, nadie me lo dijo y tuve que concluirlo sola, a los 22 años en una noche algo hormonal, antes de colapsar completamente y querer tirar el tazón de tigre a la pared con el concho de té que le queda.

Si alguna vez hay mujeres más pequeñas que yo en la familia, les diré eso… y esperaré que se transforme en una enseñanza duradera y pegajosa, como la enseñanza del padre de Nick Carraway en “The Great Gatsby”.

Es tarde y debería estar durmiendo. Y es ahora, al leer ese “debería”, cuando las neuronas hacen callar a las hormonas y vuelven así a tomar el control absoluto del cuerpo.

Todo está orden de nuevo. Gracias por acompañarme en mis cinco minutos de maña. Buenas Noches.-

martes 8 de septiembre de 2009

Natural


- Si odiarte me resultase tan natural como amarte, entonces te mataría.
- ¿Es eso un cumplido?
- Es que no lo puedo ejemplificar al revés… ¿Cuál sería el opuesto a matarte? ¿Parirte? Si te hubiese parido, no podría amarte de esta forma… te amaría, sin duda, pero no como te amo ahora.
- Bueno… si tú fueras mi madre, yo sería todo un Edipo…

Ambos sonrieron.

viernes 21 de agosto de 2009

Dato curioso Nº1

Yo una vez, el año pasado, me tomé un yoghurt con hongos. No por gusto, lo habrá intuido, pero me lo tomé igual. Desde que eso pasó, me da miedo tomar yoghurt desde el envase, así con la tapita puesta… porque uno realmente que no tiene idea qué es lo que se está tragando. Asquito.


PD: El yoghurt no estaba vencido, sino mal sellado y no sabía a hongo, sabía a yoghurt solamente... Hice los reclamos correspondientes y recibí una compensación poco satisfactoria. Lo bueno es que al menos no me enfermé.

domingo 9 de agosto de 2009

Mi vida después de la mononucleosis


Si usted es amigo o lector asiduo de este blog, sabrá que hace poco menos de dos años tuve un enfermedad poco común, conocida como “mononucleosis”. A pesar de que sufrí increíblemente cada día del mes que estuve enferma, guardo buenos recuerdos de esa época, pues estaba conociendo al que ahora es mi novio, una persona a la que amo absurda y exageradamente y me hace vivir cada día plétora de amor y felicidad con sus regaloneos y preocupaciones =)

Bueno, el punto es que yo creía que todo lo malo que tenía que ver con la mononucleosis se quedaría en el 2007, pero ahora, a mediados del 2009 estoy dándome cuenta de que dejó algunas cositas en mi organismo, así como para asegurarse de que no la olvidara… Es eso o es que mi sistema inmunológico, se enamoró de la Srta. Mononucleosis y se fue con ella… Pues desde que tuve mono me ha atacado sistemáticamente cuanta enfermedad se cruza por mi camino: conjuntivitis severa, un par de cistitis, resfríos varios, peribronquitis aguda y mi más nueva y brillante adquisición: Amigdalitis 2.0

Estimados lectores, amigos, conocidos, enemigos y quienquieraqueestéleyendo:
Casi me morí el jueves recién pasado, no lo tome como un chiste (aunque bueno, si lo que quiere es verme muerta, le doy permiso para que se ría), de verdad casi me morí, estuve a un grado de temperatura de la muerte… y estaba sola en mi casa. Sí, todo muy nice.

Igual hubiese sido una muerte fome, por más alucinaciones que haya tenido en el estado en el que estuve… hubiese sido horriblemente fome: acostada en mi cama, sola… Para cuando hubiesen llegado mis padres yo hubiese estado yaciendo muerta en mi cama sin rastros de nada. Quizás ni siquiera hubiese parecido muerta, pues con los 41º de fiebre que tuve, el calor de mi cuerpo quizás hubiese durado mucho… Puedo bromear diciendo que hubiese sido una muerte ardiente… pero en realidad no lo hubiese sido.

Yo no quiero morir así. Menos mal que me salvé.

Contaría mi estadía en el hospital, pero estaba en un estado tan miserable, que no recuerdo mucho, sólo sé que cuando mi mamá llegó a la casa, me llevó al médico porque se dio cuenta de que estaba casi muriendo, sé que lloré cuando me examinaron, porque me dolió estúpidamente-mucho cuando el Doctor apretó mis amígdalas y examinó mis oídos con esas cosas que usan los médicos para examinar los oídos. Sé que le hablé en inglés a mi mamá cuando me enojé al creer que el tipo de la ventanilla de atención me miraba como si fuese retrasada: I’m not mentally disabled! I’m sick, that’s all -le dije en medio de mi febril letargo.

…Y sería, no hay más recuerdos sino hasta que ya estaba estable, ahí vi que tenía una bolsita de suero+ antibióticos+ antiinflamatorios+ paracetamol+ quiénsabequécosa conectada a mi brazo derecho y mi mamá me miraba y me hacia cariño en la cabeza. Al ratito llegó mi novio a hacerme cariñito también.

Una vez que todo el contenido de la bolsita de suero había pasado a mi cuerpo, volvió a verme el doctor, le pasó varios papeles a mi mamá y le dijo que ya estaba de alta. Así que me vine a mi casa a hacer reposo hasta quizás cuando… mañana tengo que ir al doctor de nuevo… ahí me dirán.

No es lo más entretenido que he contado en el blog, definitivamente, pero al menos le servirá para enterarse de que estuve a un grado de morir, pero me salvé… Eh! Eh! Eh! =D

Quisiera dejarle un saludo a Beto Sepúlveda porque el otro día dejó un comentario pidiéndome que actualizara más seguido el blog =P …Déjeme decirle, mijo querido… que lo intentaré, es sólo que tratando responder como alumna en la U, como tesista, como profesora con mis alumnos y mi salud poco estable… el blog ha ido descendiendo -muy a mi pesar- en la lista de prioridades.

Bueno… eso sería todo, sólo me queda dejarle un mensaje a este mes que quiere que no sobreviva a el, así que aquí voy:

Agosto: HIJO DE LA GRAN PUTA, ya verás con la alegría que arrancaré tu hoja del calendario, la arrugaré y la botaré a la basura.