Dijiste que podrías mirarme por años sin aburrirte de lo que ves… y la forma en la que me miras en este momento no hace más que confirmármelo.- Hay un listado enorme de cosas que quiero que hagamos juntos –dices enfáticamente, para que no me quepa la menor duda de que el catálogo es realmente largo.
- ¿Y en la lista aparece el besarnos? –digo, casi haciendo una propuesta y mi ceja izquierda se levanta automáticamente.
- Ehhh… sí…
- Podríamos empezar por eso… ¿no crees?
Y siento que podría besarte por horas… podría besarte sin siquiera abrir los ojos y sabría que eres tú, no me demoraría más que unas fracciones de segundo en reconocer tu sabor, la textura de tus labios, la disposición de tu boca y el sinnúmero de invitaciones sugerentes que tiende tu lengua, mientras una de tus manos se empeña en acariciar mi cara y la otra me sostiene por la cintura, como tratando de impedir mi partida… como si pudiera siquiera pasárseme por la cabeza el renunciar a ti…
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4 se han pronunciado:
Difiero con el muchacho,como dice voltaire "el secreto de aburrir a la gente consiste en decirle todo" . . . creo que una invitación mucho más interesante es romper dicha lista, y preguntarte "¿que te gustaría hacer ahora . . .?".
Un rico olor a queque marmolado se desprende de esta entrada . . .
saludos anchubou
El mismo olor de su post, Don Nico...
XD
igual jodidamente romantico....
pero no les veo furo a esa pareja...a no ser que sean evangelicos o mormones...
adios guapa.
esto me huele a relacion a distancia... y mira que no se un cazzo eh.
Vivi el momentum... hoy no renuncias, mañana si o quizas nunca.
Lindo relato!
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