jueves 30 de octubre de 2008

Debería

Yo debería estar en la U ahora... en realidad debería estar allá desde las 8.30, pero son las 9.47 y sigo en mi casa... motivos no tengo... me quedé dormida, pero "no tan dormida" como para faltar a las dos primeras clases...

Yo debería ir saliendo de mi casa ahora, si quisiera llegar -aunque fuese atrasada- a la clase de las 10.10, pero parece que no quiero... porque sigo aquí... frente al computador y con una taza de té algo frío en la mano...

Ando pajerísima y eso no me gusta. Queda un mes de clases, no es momento de ponerse pajera...

Yo debería ir saliendo de mi casa...

Yo debería escribir una entrada muy creíble en la que pudiese incluir una frasecita que me gustó mucho, pero que no quiero que el mundo conozca como frase real y articulada por mis labios... claramente no será la próxima entrada que publique, porque de ser así... todo sería muy evidente...

Yo debería hacer una llamada en este momento... debería terminar la taza de té, lavarme los dientes y caminar rápido al paradero para tomar la micro e irme a la U, pero sigo acá...

Yo debería... bueno, prometo salir de acá a las 11, aún es tiempo de llegar a la clase de las 11.50...

lunes 6 de octubre de 2008

Se me acaba el tiempo

Se me acaban las ganas, la paciencia, las ideas, el tiempo y el té… no queda nada para que se termine el año y aún así siento que la fecha está increíblemente lejos… Quiero que me digan que pasé a cuarto, buscar pega, juntar plata e irme de vacaciones…

Que me perdone Shakespeare, pero lo estoy odiando un rato… pero no es su culpa, Sir… tampoco es culpa del profe… quizás sea culpa mía, pero prefiero pensar que la culpa es de las cosas que faltan… si tuviese ganas, paciencia, ideas, tiempo y té, haría un trabajo maravilloso… no es mi culpa que no haya ganas, ni paciencia, ni ideas, ni tiempo, ni té…

Y faltan otras cosas también… se acabaron los cereales y se acabo la decencia… pues no siento vergüenza alguna al estar publicando una segunda entrada en menos de 24 horas… menos de 12 incluso… menos de 6, no… menos de 3 horas, en realidad… cuando debería estar escribiendo un lindo ensayo acerca de las transformations en “A Midsummer Night’s Dream” …no queda decencia… ¡Qué pena!

…Pero queda sal… frente a mi está ese magnífico salero de 125 g que lleva casi ocho meses haciendo que mi cabecita se llene de recuerdos. Recuerdos que alborotan la tranquilidad vertiginosa en la que mantiene suspendida la dilección, con sólo mirar el salero…

Bueno, algo me queda… queda sal, recuerdos, dilección para rato y mucho por escribir… ya llegarán las ganas, la paciencia, las ideas y el té (el tiempo no, porque él no perdona la falta de espíritu y avanza sin mirar atrás) y me sentiré feliz, aunque la sal no me sirva para ninguna de esas cosas…

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domingo 5 de octubre de 2008

La persona más consecuente del mundo

El otro día tuve una conversación muy enriquecedora con la persona más consecuente del mundo… me contaba que a pesar de todo dejaba espacio para las inconsecuencias en su vida, luego de escuchar esto, me sentí profundamente decepcionada… pero esto fue remediado en cuando me explicó a que se refería.

- Yo soy inconsecuente una vez al mes –me dijo- las inconsecuencias toman lugar en mi vida la primera semana se cada mes… no tiene porque ser una inconsecuencia terrible… no tengo que mentirle a nadie, no tengo que dañar a nadie, no necesito contradecirme… al final del día ni siquiera me siento arrepentido de algo…
- ¿Entonces no le duele ser inconsecuente?
- No es eso, es sólo que son inconsecuencias pequeñas. Mira… el primer día de este mes fui inconsecuente… pues me había dicho que no tomaría más de dos tazas de café ese día, a pesar de que todos los días tomo dos tazas, una en la mañana y una después de almuerzo, pero ese día tomaría sólo una… y terminé tomando igual dos…
- De cierta forma, fue consecuente entonces… fue consecuente con lo que ha hecho siempre, pero inconsecuente con lo que se había propuesto para ese día.
- Claro… me lo propuse para no cumplirlo… las inconsecuencias son tan inherentes a los seres humanos que no puedo alejarme completamente de ellas… y eso por eso que prefiero decidir de antemano en que inconsecuencia me veré envuelto, de esa manera me mantengo alejado del peligro durante todo el mes…

Me sentí completamente impresionada y felicité a la persona más consecuente del mundo, porque hasta sus inconsecuencias eran consecuentes…

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